Cómo hacer un presupuesto familiar que de verdad funcione.

Un presupuesto no es un castigo ni una hoja de cálculo. Es una decisión que tomas una vez al mes sobre adónde va el dinero, apuntada en un sitio que toda la casa pueda ver. Aquí tienes cómo tomar esa decisión y con qué método.

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Empieza por los sobres.

Un sobre es una categoría con un importe para el mes: supermercado, transporte, lo que de verdad gasta tu hogar.

Pon nombre a las categorías que usas de verdad.

Entre seis y diez son más que suficientes. Un presupuesto con treinta sobres es un presupuesto que nadie actualiza a la segunda semana.

Fija cada importe según lo que gastaste de verdad.

El mes pasado es mejor punto de partida que un propósito. Ya ajustarás un sobre cuando lo tengas a la vista.

Revísalo una vez a la semana, no cada día.

Diez minutos el domingo mantienen vivo un presupuesto. Mirarlo a diario es la forma más rápida de acabar harto de él.

Después, elige un método.

El método decide cómo repartes tus ingresos entre esos sobres. Hay tres que merece la pena conocer, y puedes cambiar de uno a otro cuando quieras.

Base cero

Cada euro que entra tiene un destino antes de que empiece el mes, hasta el último.

  • Reparte todos tus ingresos entre los sobres
  • Ajusta según avanza el mes y cambian los gastos
  • Ideal si quieres controlarlo todo al detalle

50/30/20

Más una regla práctica que un plan: la mitad a lo necesario, un 30 % a los caprichos y una quinta parte al ahorro y las deudas.

  • Empiezas rápido con unos valores razonables
  • Ajusta las categorías a tu hogar
  • Ideal si prefieres una guía antes que la precisión

A tu medida

Tus propios sobres y tus propios importes, sin ninguna estructura impuesta.

  • Adapta categorías e importes a tus prioridades
  • Combina metas, ahorro y gasto del día a día
  • Ideal si los repartos de siempre nunca te encajan

Dónde entra Mitten.

El método lo eliges tú. La parte pesada, averiguar cuánto gastas y mantener los números al día, es cosa de Penny.

  1. Penny te propone un primer borrador.

    Sube unos cuantos meses de extractos y el asistente de configuración lee lo que de verdad gastaste, categoría por categoría, y te sugiere un importe para cada sobre. Antes de guardar, cambias lo que no te cuadre, y después lo puedes seguir cambiando, como todo lo que hace Penny.

  2. El ritmo te dice cómo vas.

    Cada sobre muestra lo gastado, lo que queda y cuántos días del mes faltan, así que «vamos bien» es algo que se lee, no algo que haya que calcular.

  3. Todos ven el mismo plan.

    El presupuesto es del hogar, no de quien lo configuró, así que nadie tiene que preguntar cuánto queda para el súper.

Monta el tuyo este mes.

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